WOOD AND CLAY CONSTRUCTION
Connie Lloveras Del 17 al 31 de enero de 2008, Galería Arteconsult

- Boat and Reassembled Table
En la obra de la artista cubana Connie Lloveras se siente de una manera muy definida el diálogo entre la reflexión y la observación de los sentimientos de la vida misma. La dualidad que distingue sus interpretaciones, plasmadas en un solo contexto, crea en el espectador su propia construcción e interpretación de los símbolos y colores, brindando una apertura a una conversación individual con el objeto apreciado..
A pesar de la totalidad del concepto de la condición humana, Lloveras logra en sus obras –construidas de manera abstracta y decodificadas por el espectador, basadas en sus propias referencias de las formas, símbolos y colores– transmitir mensajes llenos de experiencias. Un juego de lecturas entre líneas, un repaso personal a través de figuras como corazones y barcos, colocadas de manera muy puntual para darle rienda suelta a la imaginación del espectador, a la relación reflexión / observación que estas causan en su propia experiencia, obligándolo a vivir su propio proceso de pensamiento para completar la versión.
Se puede observar la intención de la artista en reconstruir las relaciones entre las estructuras, objetos y paisajes en medio de una serie de imágenes abstractas que buscan despojar las definiciones literales, creando un marco de composición y de interpretación basadas en la imaginación. El nacimiento y la renovación llevados a semillas, siluetas convertidas en barcos que viajan a nuevos mundos, mundos que a su vez son nidos de aquellas semillas.
El anhelo espiritual, ese constante cuestionamiento del aquí y ahora es un sentimiento universal. El afán de encontrar respuestas a lo largo del viaje y de las experiencias vividas, que den un poco de luz a la constante lucha por comprender el entorno y nuestro lugar dentro de la inmensidad. Lloveras maneja los sentimientos de dolor, sufrimiento y esperanza a través de la renovación de los objetos, con la intención de conducir al espectador a una visión más libre de su propia reflexión.
Su trabajo más reciente explora las distintas capas aleatorias de las estructuras y de aquel terrero resquebrajado; documenta los daños causados, así como la reconstrucción de los pedazos restantes y la nueva forma que las estructuras han tomado. Incorpora elementos naturales orgánicos y los mezcla de una manera muy mística: los cuadros, tazas y escaleras de mano se colocan en medio de los árboles, las semillas y las hojas. El trabajo establece un manifiesto constante entre lo que hecho por Dios y lo hecho por el hombre. No se inspira en el establecimiento de las similitudes y diferencias que existen entre ellos, más bien los lleva de la mano entre barro y madera.
