Galería 80 m2 del 14 de octubre al 21 de noviembre 2009

Roy Keitel

Lolita

JPEG - 41.9 KB
Obra de Roy Keitel

Si acaso todos somos espejos –los unos de los otros– y precisamos de una nínfula para sentir empatía –o profunda aversión– por Humbert Humbert, quien desasosegado oye el coro de voces blancas al borde del abismo echando de menos su propia inocencia, mientras clama por Lolita , la niña sfumata –como un olor–, hemos de dar con la material evocación de Roy Keitel quien la utiliza para terminar siendo, por supuesto, utilizado por ella.

La paleta de grises es el ecualizador de la aparición perfectamente carnal de la niña-mujer, de los guiños maliciosos de su boca, de la morbidez de su cuerpo enano que no se pretende bello ni erótico, pero que consigue de todas maneras ser bello y erótico.

El mundo de la forma, de los planos sólidos en grises escalados al fondo, se singulariza, despega en el acto de enrojecer perdiendo el contorno y a ratos ganándolo, haciéndose orgánico y mostrándose en el proceso, que es manifiesta lucha de opuestos.

Descubrir en el cuadro la vocación de honestidad pictórica que se muestra en un proceso que luce el antagonismo que entraña, sin excluir ninguna parte en pos de un resultado perfecto, da cuenta de una búsqueda que ya esgrime un poderoso logos. Desde las pulsiones expresionistas en Alemania hasta Pollock en Norteamérica, Lucian Freud y Jenny Saville en Reino Unido, el bagaje de Keitel es consciente de manera manifiesta y habla con voz clara y potente en un medio que no acostumbra a un equilibrio entre el método y el discurso y que honra el virtuosismo, en el mejor de los casos.

La muestra, que se encuentra en la galería 80 m2, está construida con cinco lienzos que superan los dos metros, en formatos apaisados y verticales que fueron elaborados con óleo sobre lienzo en técnica mixta, y constituye el resultado de un proyecto de alrededor de un año y medio de duración; Lolita emprende los auspiciosos comienzos de una etapa inédita en la pintura de Roy Keitel.

por Vania Portugal Larco