Pool Moon
Los sueños por Gabriela Días Palma
“Son situaciones fantásticas. Esas cosas que tiene uno y las saca a través del color y de las formas. Pero también hay estas situaciones temperamentales que uno no puede contener”.

- Sueño en rojo.
- Técnica mixta, 150 x 120 cm
Pool Moon (Paul Ruiz) desarrolla una narrativa pictórica, el contenido de un lenguaje metafórico que conduce a la verdad última sobre el ser y la vida. Sin embargo, envuelto en una dinámica metafísica, explora posibilidades más personales. Permite al lector de su obra el contacto con una realidad próxima a su sujeto, por medio de una proliferación de mensajes contradictorios que discurren entre dos planos paralelos: la Verdad y sus propios límites.
Autodenominado “impresionista onírico”, se somete a un proceso constante de la sensación, liberando al objeto de la estructura estética, en su anhelo de ampliar y sutilizar la materia prima de este género artístico; se sujeta a la disposición de sus sentidos, su motor creativo. De esta manera, en la renuncia voluntaria de la estructura, se abandona al campo de la invención, a la tierra del sueño, de la intuición pura y de todos los matices posibles de la ilusión y de la representación.
Pool Moon crea una propuesta diferente, esencialmente subjetiva y poética: su mundo interno plasmado en el lienzo, donde representa los laberintos de la mente humana que salen al encuentro de circunstancias fragmentadas. Su trabajo refleja un conjunto de experiencias y valores cuya materialización y expresión lo hacen resaltar de manera “caótica” frente a la realidad con que se construye. Este fenómeno lo distingue por su criterio en el momento de la producción creativa, en el que existe un orden escondido en medio del caos narrativo.
La construcción de la imagen parte de la interpretación de una realidad compleja en la que parecen añorarse elementos del pasado, pero en la que también se acentúa la necesidad de subvertir el presente y oponerse a su status quo. “Los caminos son diversos y siempre busco el equilibrio y la comprensión de quiénes son estos personajes, sacados sin dimensión ni tiempo, ya sea nacidos de mis entrañas o adoptados de la realidad misma”. Como artista que se sitúa en la línea fronteriza entre un mundo real y uno ideal, Pool Moon se integra y se contrasta con el medio a partir de su carácter, de su apropiación cultural, de su identidad y de su significación. La sencillez que surge al momento de formar paradigmas imaginativos parte de su soltura y compromiso con los elementos en los cuales él se puede encontrar: “Me siento más libre cuando experimento, porque todos los elementos se ordenan de acuerdo a cómo va avanzando mi sonido interno. Tengo un sonido interno del cual me guío”.
La capital vivencial y psíquica en la que su naturaleza sensible se subordina o se superpone en relación con el supuesto escenario es la música. Un síntoma de inspiración, a través del cual Pool Moon confronta y se conforta en el mundo que crea a su antojo. A través del pulso sonoro se entrega impulsivamente, sin dirección, a sus colores violentos: el rojo, el fucsia, el lila, así como el gris, el negro y el blanco que, en direcciones opuestas, emergen de sentimientos intensos y casi intuitivos. “Yo me encauzo mucho en la forma, en el dibujo, en el boceto. Entonces, voy preparando estos temas con una línea pensada. Sin embargo, solo plasmo las primeras líneas, luego me dejo llevar. Cuando me someto al proceso de creación, la música y la pintura van conmigo caminando. Por eso, cuando veo un color interesante sigo, hasta llegar a algo más intenso”.
