Fernando Taboada
Miércoles 18 de noviembre de 2009 por henry

- Fernando Taboada. El corredor rojo
Después de tres años, Taboada exhibe un conjunto de pinturas, dibujos y collages que contienen una inspiración del apunte o cuaderno de dibujo. A veces trabaja la obra como una bitácora de experiencias en donde los signos geométricos presentes en la obra producen una mezcla que impulsa la búsqueda.
Las entradas al teatro o algún otro objeto que pertenece a un itinerario de viaje se entremezclan con símbolos mucho más elementales, como las ondulaciones y circunferencias. Lo resultante es una experiencia en la que los signos son incorporados a ese recorrido como estimuladores de una nueva atmósfera, que rompe con la anterior. Una dimensión diferente. Además de los elementos de viaje o de correspondencia a lugares existe un interés por el cuerpo, presentándolo de manera seductora.
La pintura de Taboada es envolvente por naturaleza dada la ondulación constante a la que nos enfrentan sus geometrías. Hay un marcado desafío conceptual a la vez que una utilización cada vez menor de elementos, quizá es un momento de depuración en su pintura y más bien los elementos cotidianos introducidos en esta última muestra, sumados a una suerte de idealización del cuerpo, constituyen los elementos novedosos de una práctica constante en donde la intervención fotográfica de los cuerpos masculinos desnudos es una simbología que aparece como una respuesta a la idea de comprender la realidad presente en su obra y que en este caso toma nuevos caminos.
Son dípticos de gran formato (2.00 x 3.40 m aproximadamente). Su gesto de dibujo se percibe añejo aunque las figuras en la obra nacen y evolucionan hacia lo que sería la composición de “nuestra” nueva dimensión.
por Carlos García Monter

