Beatriz Olano
Entr líneas por Gabriela Díaz Palma
“El arte no reproduce las cosas visibles, sino que hace las cosas visibles... (puesto que) el artista contempla las cosas que la naturaleza dispone, ya formadas, ante sus ojos, y lo hace con una mirada penetrante. Y cuanto más a fondo las penetra, tanto más fácilmente logra desplazar el punto de vista de la mirada anterior; tanto más se le imprime en la mente, en vez de una imagen natural definida, la imagen esencial y única, la de la creación como génesis”
Paul Klee

- Moment, 2011.
- Doris McCarthy Gallery, Toronto
Wu Galería presenta un proyecto artístico local: “Laboratorio”, programa que se desarrollará a lo largo del año. La idea es apoyar la creación visual, buscando la conexión de varios espacios y de propuestas internacionales. Veinticinco artistas peruanos trabajarán junto a María Iovino, curadora colombiana y una de las más importantes investigadoras de arte joven en América Latina. En este marco, la artista colombiana Beatriz Olano inaugura el año de proyectos con su muestra Entre líneas.
Para Olano la categoría del arte pareciera ser una demostración extraordinaria de elasticidad, un término cultural que se dilata para apropiarse de nuevas propuestas, cada una distinta y única. De esta forma rechaza la estética unívoca de cómo hacer arte. El carácter geométrico y la relación entre el espacio recreado y el real conforman su argumento.
Su lenguaje expositivo es efímero y abstracto. Parte de esta dinámica es la transformación de la propuesta visual a través del tiempo y el espacio. Mediante el uso de este medio nómada que es la intervención demuestra su inagotable diálogo con la estructura: “La propuesta es bastante espontánea de acuerdo al espacio, cada espacio inaugura una opción que al momento de la instalación se altera, porque hasta los desperfectos son simpáticos, se vuelven enriquecedores. Las irregularidades siempre brindan algo nuevo”.
Propone la creación de planos, líneas y movimientos espontáneos cada vez que se decide intervenir en el espacio. “Es una iniciativa bastante lúdica para el público en general, por los colores, la línea, el juego de entrar y salir. No es únicamente contemplativo, sino que uno se encuentra en la obra. Te vuelves parte de la obra, vives la obra”.
Olano no solo presenta la intervención como parte de su trabajo, sino que recorre una serie de alternativas relacionadas a su arte: pintura, dibujo y la apropiación y modificación de objetos. Desbarata el sentido tradicional de estas concepciones y ofrece otra posibilidad mediante el desestablecimiento estructural, generando un nuevo equilibrio y armonía: espacios mentales capaces de generar un campo emotivo de reacciones entre el lugar, el sujeto y el artista. “Hay una distorsión y hay un descontrol, pero dentro de un orden. No pretendo que la gente piense algo específico sino que sientan la muestra, la recorran y la disfruten. Las posibilidades son muchísimas”.
La artista ha encontrado en lo arquitectónico el modo de operar su arte, un estímulo capaz de fortalecer su propia disciplina. Aunque estudió pintura, su marco referencial es la arquitectura puesto que sigue una lógica de las sensaciones capaz de generar espacios de nueva creación. Su recorrido artístico la sitúa en un territorio limítrofe entre arte y construcción, donde se suma la constante necesidad de redefinir el espacio de un modo inesperado. Una actitud alternativa frente al arte, hacia la creación artística y hacia el significado del arte.
