FERIA
Art Basel Miami
por Valeria Quintana Revoredo
La edición 2009 de la feria americana más concurrida contó con la participación de más de 180 galerías que ofrecieron al público una selección que bordeaba los dos mil artistas de diversas partes del mundo. Las ferias paralelas a este gran evento del mercado del arte pusieron de relieve refrescantes propuestas y la invalorable oportunidad de acercarse a escenas como la asiática.

- Vista art miami
- Fotos: cortesía Marcelo Wong
Esta octava edición presentó algunos cambios en la estructura misma de la feria, comparada con versiones anteriores. Ubicados en el tradicional Miami Beach Convention Center, los principales sectores en los que se divide la feria (Art Galleries, Art Nova, Art Positions y Art Kabinett) se agruparon esta vez en esta única sede. Por lo general, la sección Art Positions –dedicada a presentar galerías noveles que albergan proyectos experimentales y conceptuales– se situaba en Collins Park, por lo que su inclusión estratégica en el eje de la feria la convirtió en uno de los mayores atractivos del recorrido. Otra de las secciones más interesantes fue Art Nova, desplegada hacia uno de los lados, pues reunía más de 60 galerías emergentes como la Leme de Brasil, con trabajos de la peruana Sandra Gamarra o la Salvador Díaz de España mostrando una obra de la controversial Teresa Margolles.
El Art Kabinett destacó con una presentación muy completa preparada por la galería Krinzinger de Austria sobre documentos, instalaciones, objetos y fotografías acerca de la trayectoria de Fluxus titulada Fluxus Revisited . La galería Sperone Westwater de Nueva York brindó la oportunidad de apreciar la obra del belga Wim Delvoye, cuyas paradójicas piezas contrastan dos realidades aparentemente inconexas en sus célebres construcciones industriales de hermoso diseño gótico.
Haas & Fuchs de Alemania preparó una selecta colección de dibujos y acuarelas de George Grosz, mientras que la galería Davidson de Estados Unidos montó una pequeña muestra individual con dibujos y collages de Tom Wesselmann realizados entre 1959 y 1969, la cual incluyó estudios preliminares de sus conocidos desnudos.
La presencia de la obra gráfica destacó en la galería Polígrafa (Barcelona) con obras del peruano Fernando Bryce y del mexicano Dr. Lakra, artista tatuador y autor de pesadillas en clave de viñeta de cómic.
La galería Ruth Benzácar (Buenos Aires) desplegó pequeñas obras en papel de la argentina Liliana Porter, las cuales eran cambiadas a menudo durante el día debido a su gran demanda. En una sala próxima se exhibió una notable selección de videos de la misma artista.
Complementaron las visitas diversos programas plenos de actividades variadas, desde conversatorios con artistas de la talla de Ai Weiwei y Shepard Fairey; las intervenciones públicas de Santiago Sierra, del cubano Jorge Mayet en medio del mar y la censurada Capitalism Kills (Love) del colectivo parisino Claire Fontaine.
El Oceanfront contó con nueva ubicación en Collins Park, donde se llevaron a cabo actividades musicales, performances, proyección de filmes enmarcados en el intrincado espacio urbano especialmente diseñado por la destacada artista Pae White para estos fines.
Las cifras fueron auspiciosas, tanto en ventas como en número de visitantes (se calcula que superaron las 42 mil personas), demostrando que el coleccionismo, lejos de sufrir una derrota por la temida crisis económica, renueva su apuesta por la adquisición de obras emblemáticas del arte contemporáneo.
Las otras ferias
De entre las numerosas actividades realizadas paralelamente a este megaevento, nos interesa recopilar la experiencia en tres ferias visitadas durante la semana de Art Basel Miami.
SCOPE apostó por un joven equipo curatorial compuesto por Franklin Sirmans (Lacma), Naomi Beckwith (Studio Museum, Harlem) y Benjamin Godsill (The New Museum), a quienes invitó a trabajar de manera autónoma ofreciéndoles la oportunidad de accionar sin las limitaciones que pueden encontrar en sus labores oficiales.
Selecciones de cortos conceptuales y experimentales, de esculturas e instalaciones ubicadas en el Garden de la feria, montajes especiales mostrando las más recientes obras de Aaron Spangler, Simon Leigh, Darío Robleto y Liao Yibai; y el espacio curado por David Hunt (SCOPE) dedicado al mito griego de la Quimera fueron las contribuciones del equipo curatorial, siendo tal vez el de Hunt el menos audaz.
Sin embargo, el mayor atractivo de SCOPE radicó en la gran variedad de galerías expositoras. Virtuosismo, efectos ilusorios, atención a cada detalle fueron algunos de los hilos conductores en la mayoría de las obras exhibidas.
La alemana Wilde Gallery casi abría el recorrido con el destacado trabajo de Evol, artista urbano alemán que recurriendo a materiales tan simples como cartón y fotocopias logra un extraordinario realismo en sus magníficas vistas de edificios multifamiliares.
La galería suiza Karin Sutter presentó únicamente el impresionante dibujo de Irina Polin. Mark Wolfe permitió apreciar la magistral técnica de Ryan Martin, cuyas telas pobladas por níveos adolescentes sumidos en caóticos mundos de floras y faunas imposibles acapararon gran atención.
Los amables ingleses de Mauger Modern Art ofrecieron una variedad de artistas en diferentes medios, destacando la irónica obra gráfica de Rude Kid, el complejo e ilusorio visor estereoscópico de Doug Foster y la inmensa cabeza animal elaborada con piel de vaca de Geza Szollosi.
Quizás una de las galerías más atractivas fue Red Truck Gallery. Con una amplia área de exhibición y un ambiente más que acogedor, el visitante pudo disfrutar del ácido humor de Bryan Cunningham, los patchworks de Chris Roberts-Antieau y el exasperante Parade de Jhon Whipple.
Cruzando el Garden de SCOPE el público accedía al pabellón de Art Asia, cuya exposición central, Truly Truthful , reunió el trabajo reciente de 19 artistas provenientes de 15 países, entre ellos Albania, Camboya, Egipto, Corea, Líbano, Pakistán y China. La curadora Leeza Ahmady comentó que la muestra pretendía confrontar al espectador con obras en diversos medios que cuestionaran ciertos mitos y conceptos preestablecidos sobre la práctica artística en Asia, de modo que la “verdad”, en este sentido, se tornara paradójica.
Inolvidables en esta visita fueron, sin duda, los desolados paisajes humanos de Li Yikai (RCM Gallery), los poéticos lienzos de Eun Kim (Galerie Gaia), las cuidadas alegorías sobre la intimidad femenina en la obra de la japonesa Kaoruko (The Gallery at New York) y la depurada línea de Zhang Xiaogang (Ullens Center for Contemporary Arts).
Art Miami celebró su vigésimo aniversario con una exitosa edición en la que la muestra curada por Julia Draganovic y Asher Remy-Toledo en colaboración con diversas colecciones, estuvo dedicada al video arte. Mapping the blank spots reunió trabajos de Europa, Asia, Australia y África en los cuales se apuntaba a descifrar geografías –entendiendo el término en una amplitud que acoge no solo lo territorial sino lo humano– abordadas de soslayo en el mundo actual.
Si bien en Art Miami se re-visitaba a artistas ya apreciados en Art Basel, lo realmente gratificante fue, sin duda, encontrarse con la obra del polifacético Gottfried Helnwein (Galería Friedman Benda). Dos enormes telas, las menos violentas de la serie The Murmur of the Innocents , impactaban al espectador con su implacable realismo en una zona destacada del pabellón.
Podemos concluir que se trató de una semana intensa y prolífica, con presencias acertadas y ausencias por considerarse; así como aspectos y proyectos curatoriales que merecen tanto revisión como continuación en su desarrollo e implementación.
