Álvaro Chang-Say

Diseñando país por Lucía Pardo G.

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Banquito Raimondi, 2008.
mdf con pintura acrílica

Álvaro Chang-Say es un diseñador industrial cuya obra limita con el arte utilitario producido en serie. Desde sus inicios en el diseño ha participado de varios proyectos colectivos con otros colegas del medio limeño (Recurseo, Tocapu) y cree fielmente en este tipo de trabajo: aquel en el que artistas y diseñadores producen en colaboración y de manera solidaria.

Sus inicios como bachiller en la especialidad de diseño industrial de la Facultad de Arte de la PUCP –a comienzos de los años noventa, cuando el Perú vivía una de las peores crisis de su historia– no fueron muy auspiciosos. Nadie podría pensar en ese momento en algo tan lejano como el diseño, y menos a alguna empresa se le ocurriría pensar en contratar a un diseñador industrial.

Ya en el 2000, con algunos estudios y especializaciones en Lima y el extranjero, Chang-Say empezó una carrera basada en un trabajo arduo y participación activa tanto en exposiciones colectivas como en ferias internacionales. A pesar de ser muy consciente de la falta de respaldo económico al diseño industrial local por parte del Estado y de las empresas, se unió a varios diseñadores que deseaban exponer su trabajo en plazas de mayor dinamismo que Lima. La International Contemporary Furniture Fair (ICFF) de Nueva York fue una de las más visitadas por el diseñador y sus pares.

Como en casi toda actividad artística que no goza de apoyo económico en el Perú, asistir a una feria requiere de un esfuerzo titánico: la producción de las piezas, embalaje, transporte, marketing, relaciones públicas y un largo etcétera que culmina en un ambiente donde se empieza a ser consciente de la importancia de una institución sólida que respalde este tipo de trabajo.

Otros talentos y amigos como Ricardo Geldres, Kareen Nishimura o Vacide Erda empezaron como él y a punta de mucho empeño hoy comercializan sus piezas en mercados tan deseados por diseñadores del mundo como la tienda del MoMA en Nueva York. Luego de muchas ferias y un amplio currículo en su haber, hoy Álvaro hace de todo un poco: diseño industrial, arquitectura –tiene una empresa inmobiliaria llamada Armando Paredes– y construcción, así como trabajos por encargo: empresas que convocan a concursos o simplemente desean fortalecer su posicionamiento de marca a través del diseño local.

En lo que se refiere a su trabajo como diseñador industrial, Chang-Say está interesado en temas de identidad local y en generar en el público/comprador un sentido de pertenencia a lo peruano. Conceptos que se han ido materializando en obras específicas como la Silla Raimondi (2008), donde la célebre frase “El Perú es un mendigo sentado en un banco de oro” se logra desprender sutilmente de su forma y color. Esta pieza fue seleccionada para formar parte de la representación peruana en la Bienal de Diseño Iberoamericano, celebrada en Madrid en 2010.

Junto a ella, obras como Alpaca Seat, Banquito Meee! (también del año 2008) hacen referencia a una cultura de lo artesanal que, según el diseñador, era hasta hace muy poco dejada de lado por el diseño de producto local. Asimismo, para Chang-Say resulta sorprendente que en el Perú no se cuente con una tradición contemporánea en diseño, considerando el gran bagaje de cultura material de nuestro país: quizá uno de los más ricos y diversos del mundo si revisamos un poco nuestro pasado precolombino.

Otro de los proyectos más interesantes de Chang-Say fue el colectivo Recurseo. Objetos con objeto (2007), en el que junto a otros notables diseñadores como Federico Otero, Ricardo Geldres y Sebastián Bravo se desarrolló quizá la primera iniciativa articulada de diseño independiente y reuso de materiales en el Perú. Entre el mobiliario, los objetos, la iluminación y la moda este grupo parecía hacer tangible aquello que siempre ha sido intrínseco al quehacer peruano: el ingenio para elaborar propuestas de lo que a primera vista parece no estar allí.

Ya sea a través del diseño individual o colectivo, este diseñador de origen tusán se encuentra en una continua búsqueda por generar vínculos entre creadores que, igual que él, tengan como objetivo principal difundir el diseño que se genera desde el Perú y que actúa, fundamentalmente, como un espejo donde los peruanos podamos mirarnos a nosotros mismos.