Alberto Casari

Una muestra sin título pero bien Covarrubias

Centro Cultural Peruano-Norteamericano, Arequipa 14 de abril 2010

El espacio expositivo de El Cultural, como se le llama en Arequipa al Centro Cultural Peruano-Norteamericano, está compuesto por dos salas abovedadas, con paredes recubiertas de sillar. La intervención de PPPP es mínima aunque contundente en dimensiones e impacto visual.

Para la Sala Uno se ha previsto la instalación de dos trabajos de reciente factura (2009). El primero es Telón , gran tela de lona encerada de 8 x 4 metros, de esas que se usan para cubrir las tolvas de los camiones. En esta obra, Casari retoma el discurso iniciado en 1994 cuando centró su interés en la indagación acerca del logo corporativo. PPPP es también un logo y como tal busca acaparar la atención sobre su contenido visual y de significado, en un mundo cada vez más dominado por las marcas. Sobre la gran tela, colgada a manera de cortina a mitad de la sala, el artista ha pintado con spray negro, utilizando una plantilla de diseño calado según la usanza de los grafiteros, el logo de PPPP junto a la cruz cristiana, la media luna musulmana y la estrella de David. ¿El signo religioso como un logo? es la pregunta que queda en el aire.

En la parte central de esta misma sala va otra instalación, semejante en la técnica pictórica (nuevamente el spray negro y la plantilla de cartón) pero conceptualmente distinta. Se trata de Sculpture Project 01-07 , conformada por siete cajas de madera de dimensiones variables, como las utilizadas en los containers para las obras de arte cuando estas son transportadas o enviadas de un lugar a otro. Una inscripción enigmática en una esquina (Contains art work by Alfredo Covarrubias) le avisa al espectador que no está frente a simples cajas de carga, sino que contienen algo diferente en su interior, aunque ese algo no sea sino el vacío. El art work de Covarrubias no es otra cosa que una escultura invisible. De esta manera el contenedor y no el contenido se convierte en el objeto importante, en la idea central de la obra.

Con Sculpture Project PPPP vuelve a intervenir en el tema de los soportes del arte tal como cuando en 1997 se llevó a cabo ¡Esa indescriptible sensación marina! , la acción de pintura con agua de mar sobre siete lienzos. Estos lienzos se encuentran 13 años después con siete contenedores de madera vacíos que se supone transportan esculturas invisibles. El número siete (siete cajas, siete bastidores), factor aglutinante, parece un número producto del azar, pero Casari –tal como manifestara en 2007 en el video Fuerzas interiores – no cree en las coincidencias ya que estas son, para él, producto de un master plan del inconsciente en su labor por unificar el todo en una única cosa.

En la Sala Dos se proyecta el video Verba Volant (2009) que, más que imágenes, muestra frases en loop a manera de eslogans, algunas creadas por Alfredo Covarrubias y otras apropiadas por este de otros autores y descontextualizadas o reinterpretadas. Cabe señalar que todas las obras de PPPP que tienen como parte central un texto escrito son atribuidas a Covarrubias.

En la misma sala se exhiben dos trabajos anteriores de Covarrubias: El agua helada (2007) –olla de metal sobre una mesa de madera, en la cual el agua, en vez de calentarse, es congelada como un témpano de hielo– y AC-ST (N) (2006), un antiguo aparador en cuyo interior está escrito CON TÍTULO en letras de neón. Nuevamente otra irreverente alusión covarrubiana a la catalogación clásica en la pintura, en este caso de uno de los más comunes títulos que otorgan los artistas a sus obras.

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