FERIA

ARCO 2010: reinventar una ferIa

por Giancarlo Gomero

Viernes 4 de junio de 2010 por camaleonV

Entender la diferencia entre una institución que vende arte y ser una plataforma entre la gente y las galerías, donde las ventas son un pilar importante pero también lo son varias otras cosas. En esa mesa de reflexión se encuentra ARCO hoy. Luego de una querella entre las galerías españolas e IFEMA (el recinto donde se realiza la feria) que giró en torno a los criterios de selección de las galerías participantes, se inició la vigésimo novena versión de la feria de arte contemporáneo más popular del planeta: casi 200 mil personas acuden a ARCO cada año.
JPG - 49.8 KB
Vista general de ARCO

¿Cómo se genera la valoración del arte?

No son los individuos o determinada institución influyente los que determinan el valor del arte. Es todo el campo de producción, entendido como sistema de interrelaciones dispares entre agencias distintas y como terreno de luchas simbólicas por los monopolios de poder. Monopolios que otorgan valor y creencia en ese mismo valor. El valor estético no tiene un origen individual (por más lobby especulativo ejerciendo presión permanente), emerge de la estructura en conjunto. El campo donde se decide el valor de las obras es complejo e incluye al artista, a los intermediarios y al público en una tríada de producción, difusión y consumo. Finalizada esta edición de la feria, el consenso es reinventar ARCO.

Existen importantes colecciones privadas en Iberoamérica. Entre otras la de Jumex, la de Álvaro Rodríguez-Argüelles, la de Patricia Phelps de Cisneros, la de Helga de Alvear o las argentinas de Jorge y Marion Helft o Ignacio Liprandi. Hacen falta iniciativas estatales que reconozcan que la formación del coleccionista privado es importante, que en la mayoría de los casos sus colecciones pasan a ser parte del patrimonio del país. En España un problema muy serio es la fiscalidad, que grava al arte con un 16% frente a un 7% en Alemania por ejemplo. ¿Y en Latinoamérica?

Este año, además de las secciones habituales de la feria (ARCO 40, Panorama, Solo Project, Expanded Box y Performing ARCO), algunas novedades saltan a primera vista. La inclusión de la sólida plataforma de videoarte Cinemaloop de Barcelona, por ejemplo. La obra más cara: una aburrida gorda de Botero de casi un millón de euros (Marlborough); la más polémica: Stairway to heaven de Eugenio Merino (ADN), vedette de la prensa de señal abierta en las últimas ediciones de la feria.

Catorce galerías latinoamericanas están presentes este año, provenientes de Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, Perú y Venezuela. Brasil ha enfrentado los embates de la crisis mediante un stand compartido (Casa Triángulo, Luciana Brito y Leme), con contundentes propuestas como las de Lygia Clark, Geraldo de Barros o Hermelindo Fiaminghi. Mención especial a la presencia de artistas asiáticos y a las plataformas que permitieron observar el trabajo de tres de los más destacados artistas emergentes en la actualidad: Zhang Xiaogang, Zeng Fanzhi y Chen Yifei.

Marc Spiegler, director de Art Basel, llegó para ARCO. No hace muchas críticas, “no comenta otras ferias”. La que está a su cargo tiene las mismas 300 galerías desde 1975 y es sin duda la de mayor prestigio internacional. No le atemoriza lo especulativo en este negocio: “cuando el dinero se mueve y el riesgo es pequeño, la especulación aparece”. Le llama la atención la audiencia masiva de esta feria. Las dos versiones juntas de Art Basel (Basilea y Miami) no llegan a convocar a la mitad de gente que acude a IFEMA en Madrid cada año.

La feria juega al equilibrista, entre la crisis interna y organizacional y la crisis financiera mundial. Este año las cifras son mejores que las del 2009 pero no son como las del 2006. Según informe de la consultora francesa Artprice, la cotización en el arte ha subido un 1,2% desde 2009, cifra que se eleva al 2,1% en el caso de la plástica realizada desde mediados del siglo XX.

Por vez primera, en lugar de un país, la invitada principal fue una ciudad: Los Ángeles. La selección de las galerías presentes estuvo a cargo de los curadores Kris Kuramitsu y Christopher Miles. Destacable la presencia de Camilo Ontiveros, artista mexicano residente en Los Ángeles, que se hizo con el premio al mejor artista joven. El premio al arte electrónico fue para Julius von Bismark y Benjamin Maus. La Asociación Española de Pintores y Escultores (AEPE) premió al argentino León Ferrari como autor de la mejor obra o conjunto presentado por un artista vivo.

He escuchado que lo mejor de la feria está en la periferia. Efectivamente, ARCO dinamiza a la ciudad, su gente e instituciones viven el tiempo de ARCO y le sacan el jugo. Matadero con The Moment , la mega videoinstalación de Doug Atiken, “Madrid Abierto” y su propuesta para re-pasear la ciudad con sus rutas alternativas de no-turismo. Y así como Liste y Pulse durante Art Basel, Zoo en Londres durante Frieze y Volta en NY en la semana del Armory Show, ARCO tiene a Art Madrid y Just Madrid, que de ninguna manera podrían ser calificados como satélites feriales sino que constituyen discursos institucionales y curatoriales propios. Y es así, durante febrero no es ARCO, es Madrid.


Introducción | Contacto | Mapa del sitio | visitas:259927

     RSS es RSSNúmeros Anteriores RSSARTMOTIV 09 RSSArtículos

C artmotiv fd camaleon comunicacion